Un programa que solo duró en la parrilla 2 años pero permanece en la memoria de todos por lo innovador de la propuesta.
Hizo que las amas de casa, (pertenecían al target al que iba dirigido el programa), se preocuparan más de su forma física y descubrieran que era posible mantenerse en forma de una manera divertida. Eran tiempos en los que Jane Fonda hacía saltar a las americanas, aquí lo consiguió sin tantas pretensiones una chica catalana, a la que muy pronto empezó a llamarla todo el mundo por su nombre y apellido: Eva Nasarre.
Debido a su timidez decidió un día abandonar la televisión, le agobiaba que todo el mundo le reconociera por la calle, y así acabó el programa para siempre. No era fácil encontrar una sustituta que consiguiera el cariño de la gente y que tuviera la dulzura de Eva.
Eva Nasarre formó una familia como soñaba, pero después salió pitando por algo que solo esa familia sabe. Ella, víctma de una enfermedad degenerativa, ha tenido que ver a su ex marido y manipulado hijo ganando dinero contando miserias por los platós. Ella nunca ha contestado, ha preferido el silencio. Con la misma discreción que llegó a la pequeña pantalla salió de ella.
