martes, 13 de enero de 2015

VÍCTOR ROS

Por fin llegó a nuestras pantallas la serie "Víctor Ros", después de su estreno en las plataformas digitales ha desembarcado en la televisión pública unos dos años después de grabarla. La serie cuenta con la coproducción de Telefónica, casi debutando en estas lides, y ha sorprendido su aceptable índice de audiencia y su éxito en las redes sociales colocándola como uno de los temas más comentados. Y digo que ha sorprendido ya que los últimos estrenos de la televisión de todos se han dado de bruces con el fracaso o con la indiferencia, según los casos, pero han sido muy poquitos los éxitos, creo que "MasterChef" e "Isabel" son los únicos que se salvan de la quema. TVE necesitaba un éxito, quizás por el miedo al fracaso tardan tanto en estrenar y en sacar del cajón los proyectos ya realizados, para consolidarse en el prime time, una franja horaria tan apetecible como difícil de conquistar.
"Víctor Ros" está basada  en las adaptaciones de algunos de los casos del detective homónimo creado por Jerónimo Tristante, y producida por New Atlantis y Telefónica para TVE. Sus protagonistas son Carles Francino, Esmeralda Moyá y Megan Montaner. 2 actrices y un actor que, a pesar de su juventud, muestran gran seguridad interpretando y contando las historias detectivescas que imaginó Tristante en el Madrid del siglo XIX. 6 episodios para desentrañar diferentes crímenes realizados en una época difícil en la que los anarquistas querían acabar con el jefe del gobierno, Cánovas del Castillo.
El primer episodio fue objeto de muchas críticas, sobre todo positivas. Para los amantes de Madrid y de su historia, entre los que me incluyo, siempre es un gustazo ver series o películas ambientadas en el Madrid del siglo pasado. Los efectos digitales y el croma han hecho posible que nos asomemos a escenarios tan reconocibles como la Plaza Mayor, la Basílica de San Francisco el Grande,...., aunque fue precisamente esto de lo poco que recibió críticas negativas en la red, ya que se apreciaban brillos extraños en varios planos y se notaba que no era un decorado. Quizás están más perfeccionados los efectos digitales de "El Príncipe" o "Velvet", pero esto no resta calidad a una serie que engancha desde el principio por la ambientación, los diálogos, las tramas y las interpretaciones.
También se ha dicho que abusaban mucho de los diálogos en detrimento de la acción, pero esta circunstancia, supongo, que variará en función de cada episodio, como tampoco se ha pasado por alto el hecho de que el personaje interpretado por Tito Valverde muera en el primer episodio, al igual que en Velvet, otorgándole en las RRSS el título de "Actor que menos dura en las series".
Bromas aparte, "Víctor Ros" ha sido un soplo de aire fresco en una cada vez más decadente TVE, y ha supuesto una revelación que nadie esperaba. Habrá que esperar como funcionan el resto de los episodios, solo quedan 5, y mi vaticinio es que la curva será ascendente y se consolidará el liderazgo del deseado lunes televisivo.
Uno de los vértices del triángulo protagonista es Esmeralda Moyá. Tuve la ocasión de entrevistarla y habló de "Víctor Ros".






miércoles, 9 de abril de 2014

VELVET

Antena3 parece que ya ha roto su mala racha en la ficción nacional, que desde Farmacia de Guardia y Compañeros no atesoraba un éxito tan rotundo como los que acumula últimamente con títulos como El Tiempo entre Costuras, Con el Culo al Aire, Gran Hotel,.... La gloria en las series españolas tradicionalmente ha sido de TVE y sobre todo de T5, ya que cuenta con la ventaja de saber venderlas, cosa que Antena 3 está aprendiendo a hacer en los últimos 2 años.
Ahora triunfa con Velvet, una serie amable, agradable de ver y con tramas que enganchan fácilmente. Un melodrama al más puro estilo Sautier Casaseca, parecido a los legendarios folletines radiofónicos, con su componente de nostalgia, ya que está repleta de mobiliario y atrezzo de los años 50.
Una serie bien dirigida donde las escenas corales de planos amplios funcionan a la perfección, bien ambientada donde se recrea una Gran Vía desconocida y reconvertida en una milla de oro de los años 50 llena de coches de época de alta gama y de comercios exclusivos para las clase más altas.


En las Galerías Velvet y en los alrededores de la centenaria avenida madrileña se desarrollan las tramas de unos personajes muy bien construidos, todos tienen un pasado y algún secreto inconfesable, todos
los personajes tienen mucha fuerza narrativa y consiguen que el espectador se encariñe hasta con el más antipático e insoportable. Todo ello es ayudado por la magnífica interpretación del gran reparto de actores secundarios con que cuenta la serie: José Sacristán, sobra glosar al que es el mejor actor veterano que tenemos en estos momentos, y sigue sin parar de trabajar en cine, teatro y TV, ha conseguido todo en la profesión, aparte de  premios, magníficas críticas y reconocimiento unánime a trabajos como Un Hombre Llamado Flor de Otoño o Asignatura Pendiente, por citar algunos ejemplos; Aitana Sánchez Gijón interpreta a una mujer soberbia, una jefa dura con sus empleadas y perfecta en su trabajo, pero a su vez, muestra una vulnerabilidad y ternura oculta en su antipático rictus, que solo puede interpretar alguien con experiencia y con la calidad de Aitana; Asier Etxeandía, el artista más polifacético y versátil que tenemos como demuestra en las obras dirigidas por Tomaz Pandur o en El Intérprete, espectáculo ideado por él con el que lleva arrasando y emocionando durante 3 temporadas por toda España; Manuela Vellés, que nos encantó en Camino, de Javier Fesser, aquí interpreta a una frágil e infeliz modista: Adrián Lastra, uno de los mejores, curtido en los musicales, borda el papel de chico de los recados y de novio pardillo, pánfilo y torpe en el amor, pero un pedazo de pan; Natalia Millán, últimamente imprescindible en la televisión y en el teatro, actriz completa que borda cualquier género, pero que se tendría que haber pensado un poco más el haberse metido en ese experimento de La Fábrica de la tele para Telecinco llamado "Hable con ellas", en el que sí habría sido totalmente prescindible, ya que no necesita ese tipo de formatos para estar en el candelero, a las demás les viene mejor, a Millán creo que no le va a favorecer, ya que me recuerda la época en que Concha Velasco estaba todo el día en la tele, la gente dejó de ir a verla al teatro durante esa época y se arruinó con La Truhana, obra de Antonio Gala, que producía ella misma junto a su marido; Cecilia Freire; Miriam Giovanelli; Pep Munné; Manuela Velasco, bastante mejor que en Aída; Cristina Plazas; Javier Rey; Marta Hazas; todos ellos, y los que no me acuerdo, están fantásticos, y hacen que brille más su pareja protagonista.

Miguel Ángel Silvestre y Paula Echevarría, aunque han hecho alguna película, son eminentemente actores televisivos, les falta pisar algún escenario para comprobar su verdadera calidad interpretativa, pero son correctos, no son malos, lo que ocurre es que demostraban más expresividad en anteriores papeles como el de El Duque de Sin Tetas no hay Paraíso, y en el caso de Paula, el que interpretaba en Gran Reserva. En Velvet interpretan a la pareja protagonista que no pueden vivir su amor en libertad debido a su diferente posición social y, sobre todo, porque él se tiene que casar por interés con otra para no cerrar las Galerías que dan de comer a tanta gente. Ella sufre en silencio esta situación, que es bastante fuerte como para vivirla con una expresividad comparable a la de la mujer del tiempo. Les falta a ambos más fuerza expresiva en sus rostros como la que tenían en anteriores trabajos. Pero este detalle no empaña la calidad y el éxito de un serie tan bien hecha. Aunque el croma y los efectos especiales se suceden para recrear una Gran Vía imaginaria de los años 50 o un París que tampoco lo era, me gusta  este homenaje a una esplendorosa Gran Vía, que 60 años después ha visto como la mayoría de sus cines y de sus carteles pintados anunciando las películas, están siendo sustituidos por las grandes letras de las marcas de siempre, haciendo un paisaje monótono y anodino, el último en caer si no lo remediamos, el legendario Palacio de la Música.                                                                                               



lunes, 24 de febrero de 2014

B&B

Hace 7 días Telecinco estrenó B&b, una serie coral con muchos personajes en la que cada uno cumple su cometido y reunen todos los ingredientes para enganchar al público y enamorar al telespectador. Es comedia pura y dura con tintes de melodrama, el ritmo es frenético y perfecto, el primer capítulo no tenía ninguna escena más larga de la cuenta ni ningún fragmento que aburriese al espectador, el guión es fresco, el tempo ágil y las interpretaciones mucho más que dignas.
Entre sus protagonistas gente con muchísima experiencia en todos los campos, pero sobre todo ante las cámaras, ya que muchos de ellos dieron sus primeros pasos en televisión, como los de los dos protagonistas. Belén Rueda y Gonzalo de Castro, curtidos en programas de Telecinco y en series como Periodistas y Siete Vidas, respectivamente. Carlos Iglesias, Neus Sanz, Macarena García, Luisa Martín, Paula Prendes, Fran Perea, Sara Sálamo, Cristina Brondo, Adolfo Fernández, y tantos otros, que completan el reparto de esta serie de Globomedia, aunque esto último es un apunte retórico ya que casi la totalidad de los actores son habituales de la productora. Pero mención aparte uno de los actores, que para mí es un descubrimiento como actor, ya que aunque haya hecho sus pinitos en la interpretación, de hecho en breve estrena 8 apellidos vascos con Clara Lago, le conocemos más en su faceta como monologuista, terreno que conoce a la perfección y lo borda, Dani Rovira está genial en su papel de inocente, pardillo y buenazo, y en el primer episodio dijo cosas que pienso que tuvieron que salir de él porque son ocurrencias muy de monólogo, muy de Rovira, como aquello de "......Tengo el corazón a mil, tócalo, ¿ves? parece que está ensayando Mayumaná...".
Además la serie cuenta con la ventaja de que, al tratarse de una revista donde transcurre la acción, la serie es muy visual y resulta atractiva a los ojos.
Todos estos ingredientes y algunos más hacen que la serie pudiera ser un rotundísimo éxito, que si nada ni nadie lo remedia, se ha visto frenado por la competencia. En esta ocasión T5 ha sido tratado con la misma medicina que suele emplear, con la estrategia absurda de enfrentar a dos productos de similares características, en este caso de ficción nacional, y se ha vuelto en su contra, ya que en la primera semana fue derrotada con contundencia por Galerías Velvet, producto estrella de la temporada de Antena 3. La audiencia de momento se ha decantado por el melodrama sentimental de Paula Echevarría y Miguel Angel Silvestre, espero que T5, la gran perjudicada, mueva ficha para salvar esta serie porque los grandes perjudicados de esta guerra de cifras son los telespectadores y la gente que trabaja en ambas series, que ven que su trabajo se puede acabar antes de lo previsto si no renueva la serie con la cadena.
B&b es una serie distinta, sus guiones muestran más frescura que los de otras series de la misma factoría, se merece otra oportunidad.






miércoles, 5 de febrero de 2014

TELENOSTALGIA: LAS CHICAS DE ORO

Las Chicas de Oro fue una serie que emitió TVE desde mediados de los años 80 hasta 1992 que obtuvo un más que notable éxito debido a sus divertidísimos guiones y al carisma y buen hacer de sus 4 actrices protagonistas, con las que pronto se encariñó la audiencia de la que era la única televisión de España pero que pronto se iba a tambalear su reinado con la llegada de las televisiones privadas.
El éxito de la serie iba precedido de numerosos galardones que recibió la serie durante su andadura catódica, entre ellos el premio televisivo más importante, el codiciado Emmy, además de los premios que recibieron las actrices integrantes del reparto por sus interpretaciones de 4 mujeres divorciadas o viudas que compartían un chalé en Miami.
La serie estaba protagonizada por Beatrice ArthurBetty WhiteRue McClanahan, y Estelle Getty. En ellas estaban representados caracteres muy diferentes y dispares que se querían tanto como en ocasiones se odiaban pero siempre arrancando, cuando menos, una sonrisa.

Blanche Devereaux (Rue McClanahan) era la ligona del grupo, la mujer coqueta que no pensaba en otra cosa más que en gustar a los hombres, tener citas a ciegas y tener aventuras efímeras con señores. Algo que en la sociedad conservadora de la época podría escandalizar pero ahora sería de una ingenuidad aplastante. Sus compañeras alucinaban con las historias que contaba pero ponía el picante al humor blanco de la serie.


Dorothy Zbornak (Beatrice Arthur) encarnaba a la divorciada que compartía casa con dos amigas y su madre, que en la vida real ésta era más joven que su hija en la serie. Era la que aportaba la sensatez en la casa, la más seria y cerebral. Divorciada por los cuernos que le ponía su ex-marido, dejó de confiar en los hombres aunque en la última temporada se casó.


Rose Nylund (Betty White) era la más ingenua e inocente a pesar de su edad. Criada en el campo, era un pozo sin fondo de historias de su pueblo, cada cual más disparatada. Era capaz de sacar de quicio a sus compañeras de fatigas, que no daban crédito a las costumbres rurales que les narraba sin cesar. Por lo absurdas de muchas historias y batallitas que contaba, era una de las que más carcajadas provocaba.


Sophia Petrillo (Estelle Getty) era la madre de Dorothy. De origen siciliano, era lista, despierta, vivaracha y llena de ironía por sus cuatro costados. De carácter fuerte y de genio, se daba cuenta de todo y no había quien la engañase. También le gustaba contar batallitas de su juventud haciendo famosa la frase con la que comenzaba sus relatos: "Sicilia, año 1924......"

Historias de media hora a modo de sit com con el único propósito de hacer pasar un rato agradable. Una de las comedias más divertidas que han pasado por la televisión junto a las británicas Un Hombre en casa, Los Roper, Enredo,....
Años después TVE probó suerte con un remake a la española pero con desigual fortuna ya que fue retirada al poco tiempo de la parrilla, ni el gran elenco que lo formaba (Concha Velasco, Lola Herrera, Carmen Maura y Alicia Hermida) pudo salvar un desastre de serie cuyos guiones en nada se parecían a los originales, y además cometieron el error de llamar a la serie igual que la original, que tantas alegrías ha dado a sus productores. Actualmente están disponibles los capítulos de esta serie en www.rtve.es. Las Chicas de Oro, una comedia para hacer reír.









martes, 7 de enero de 2014

CACHITOS DE HIERRO Y CROMO

Los domingos por la noche, La 2 dedica su tiempo a repasar el rico e infinito archivo de TVE con Cachitos de hierro y cromo. Un programa que ha supuesto toda una revelación en el pequeño oasis de la segunda cadena de televisión antes llamada UHF. A pesar de no tener una audiencia millonaria (en La 2 es imposible y menos compitiendo con La Película de la semana y Aída), en las redes sociales ha supuesto todo un fenómeno por la multitud de menciones y comentarios que genera, por lo que su share social supera al de espectadores.
En el programa se suceden en forma de vídeo numerosas actuaciones musicales que han sido emitidas por TVE a lo largo de la historia. Como hicieron durante muchos años Guillermo Summers y Susana Hernández en Mitomanía, al que dedicaré su merecida entrada en Telenostalgia, en Cachitos podemos ver impagables momentos musicales de todos los estilos y nacionalidades introducidos por su presentadora, Virginia Díaz. TVE y Radio3 se unen para dar salida al inagotable archivo de TVE que es un filón ya que da cobijo a auténticas joyas sonoras y visuales que teníamos olvidadas o no habíamos tenido oportunidad de ver.
Además de lo divertido que puede ser ver vídeos antiguos de Lola Flores o de The Beatles, fragmentos de programas en blanco y negro, estilismos imposibles y decorados que distan mucho de los actuales, no podemos dejar de vernos reflejados de alguna forma en esas imágenes ya que es como un espejo retrovisor en el que ver como éramos hace unos años o unas décadas.

Siempre resulta atractivo revisitar álbumes de fotos antiguas, películas en super 8 que proyectan escenas familiares del pasado, cajas de objetos que nos acompañaron en nuestra niñez,... Cachitos es el álbum de recuerdos común de todos porque arroja imágenes con las que hemos crecido nosotros o nuestros padres. Imágenes que forman parte de nuestra memoria colectiva, que han formado la banda sonora de nuestra existencia, y que gracias al archivo de TVE, estarán siempre ahí. No solo son relevantes las imágenes, sino también, y mucho más si cabe, los artistas que las han hecho posible, muchos de ellos ya no están con nosotros, algunos incluso se fueron demasiado pronto como es el caso de Cecilia, Nino Bravo y tantos otros, que han ocupado un lugar privilegiado en el panorama musical patrio y, por tanto, en el paisaje cultural de este país. No merecen caer en el olvido, así como otros artistas que decidieron retirarse pero las imágenes son testigos de su efímera pero brillante carrera como es el caso de Marisol, Braulio, Cristina y los Stop, Los Mismos, y un largo etcétera.
Aparte del componente de nostalgia que lleva este programa, no podemos olvidarnos del humor y de la sorna con que se emiten algunas imágenes vistas con la distancia que da el tiempo, pero que atesoran momentos únicos que se vivieron con la precariedad de la época en cuanto a recursos pero subsanados con imaginación y talento.
Los precursores del vídeoclip, los estudios de TVE en el Paseo de la Habana, Prado del Rey, los golpes de melena de Rafaella Carrá, el Ballet Zoom, el Tamborilero de Raphael, Las Supremes,.... se dan cita en este programa tan necesario y didáctico como ameno y divertido, además se puede comentar en Twitter, Cachitos de hierro y cromo, en La 2 de TVE y Radio 3.




















miércoles, 18 de diciembre de 2013

ENTRE TODOS

Toñi Moreno, la presentadora
Algunos se creerán que soy un insensible, un témpano de hielo incapaz de conmoverse ante las tragedias humanas, y nada más lejos de la realidad. Claro que me emociono en numerosas ocasiones ante injusticias, situaciones límites como la pobreza, la maldita exclusión social en la que cada vez cabe más gente, para ello nada mejor que documentarte, leer la prensa, salir a la calle, ver documentales,.... , así podemos ver lo que hay en nuestro entorno, lo podemos conocer de primera mano y, cada uno en la medida de nuestras posibilidades y sensibilidad, podemos ayudar de una u otra forma por los canales habituales para ello. En una televisión de carácter generalista, aunque sea la pública, prefiero emocionarme con el Telediario que muestre la cruda realidad, o con la ficción de la muerte de Chanquete o la victoria de Rosa López en OT1.
La audiencia a costa de mostrar sin ningún pudor las miserias humanas y los dramas personales, me producen náuseas y asco, aunque no por la pobre gente desesperada que acude a estos programas con la idea de quemar un último cartucho para salir de su penosa situación, sino por la gente que, sin ningún escrúpulo, se alza como canalizadora de la solidaridad humana y se erigen salvadores del pueblo llano que confían en ellos para satisfacer sus necesidades más básicas.
Se posicionan como sustitutos de los servicios públicos que formaban parte del llamado Estado del bienestar, y que tantos años y esfuerzos costaron conseguir, ahora cada vez más mermados a base de tijeretazos. Por esta razón, TVE, la tele del gobierno, se ha inventado un formato para la sobremesa, en el cual los particulares, conmovidos por las lágrimas y los desastres de vidas que nos presentan, tratan de costear lo que antes te proporcionaba el Estado, y que sufragábamos con nuestros impuestos.
Otra barbaridad de esta TVE, carente de éxitos, audiencia y credibilidad. Una TVE que confunde solidaridad con caridad, y que nos presenta a esta última como la única salvación para todos los damnificados de esta crisis o gran estafa, en la que estamos inmersos. Me parece mucho más solidario no contribuir en las urnas a políticas de recortes, privatizaciones, subidas de impuestos, bajadas de sueldos, loas al neoliberalismo, así, todos podríamos acceder a los servicios básicos, nadie moriría por ingerir alimentos caducados, podríamos adquirir ortopedia sin necesidad de mendigar públicamente, en fín, tendríamos todos más libertad y dignidad, esto si que lo podríamos hacer ENTRE TODOS.
Si hubiera justicia social, no haría falta la caridad.



lunes, 25 de noviembre de 2013

TELENOSTALGIA: SIN VERGÜENZA

El año 1992, además de tener unas Olimpiadas en Barcelona y una Exposición Universal en Sevilla, tuvimos en TVE un programa que rompió moldes por lo novedoso y por el respaldo que tuvo de la audiencia. Un programa que nació con pocas pretensiones para cubrir media hora de la franja vespertina. A las 20.00 de la tarde comenzaba cada día el programa Sin Vergüenza.
Era presentado por una jovencísima actriz que comenzaba dando sus primeros pasos en el mundo del espectáculo, Ángeles Martín, que la conocíamos por sus sketchs en Vip Noche de T5 junto a Juan Carlos Martín, que casualmente también se convirtió en un rostro muy familiar en la TVE de los 90. Después de estar presentando el programa durante más de 1 año, se ha consolidado como una gran actriz trabajando en obras tan importantes como "La Opinión de Amy·, "Los Padres terribles", "El Auto de las Plantas", y un largo etcétera, dando la réplica a actrices de la talla de Amparo Baró, Amparo Rivelles, Maruchi Fresno,....
En Sin Vergüenza, era la conductora que proponía las pruebas a los dos concursantes que se retaban en el plató, y contaba con ayudantes que ponían en más de un aprieto a los viandantes que circulaban por las calles, entre los que se encontraban nombres tan prestigiosos como los de Amparo Moreno y el desaparecido Pep Rubianes,2 de los nombres imprescindibles de la escena catalana.
Era una TVE, que además de ser un referente informativo, también lo era del entretenimiento. Los espectadores no tenían dudas de qué cadena sintonizar cuando querían informarse o entretenerse, y que demuestra lo importante que es la publicidad para situar a un medio de comunicación en el lugar que se merece, y en el lugar que nos merecemos los espectadores. Una televisión de calidad y competitiva.
Sin Vergüenza era un ejemplo de programa que no era de gran formato pero podía cubrir las expectativas de los gestores y del público. Otro acierto de la factoría Gestmusic que tantas alegrías ha dado al ente público, y que contaba con la gran ayuda del talento y la profesionalidad del equipo que lo hacía posible, entre el que destaca su presentadora, Nines Martín.