Yo quisiera lanzar una pregunta al aire para todo aquel que quiera contestarla y, así, generar un debate: ¿Qué persiguen las televisiones en primer lugar: la búsqueda de la verdad o ganar audiencia? Desgraciadamente, me temo que lo segundo.
Con la tragedia de los niños José y Ruth Bretón Ortiz, se pone una vez más de manifiesto la codicia de las televisiones y el empeño a cualquier precio por conseguir unas declaraciones en exclusiva, unas imágenes escabrosas, unas especulaciones macabras, una conjetura morbosa,...
Cada vez es más real aquella frase de "no dejes que la verdad estropee una buena noticia". Mientras no se cierre el caso con una reconstrucción de los hechos cuadrada al milímetro, se da cancha a las televisiones para esparcir su casquería con especulaciones, opiniones de "expertos" como el psiquiatra forense Dr Cabrera, que pasa más tiempo en los platós que en su despacho, como el periodista Nacho Abad, que por un cursillo de Criminología que ha hecho se cree Hércules Poirot, y tantos otros charlatanes que mientras se investiga la verdad estarán opinando y opinando sin tener ni idea de lo que están diciendo.
Por la audiencia ¿todo vale?
Cuando en la televisión estaba mal visto poner el ojo y el foco en el dolor ajeno para hacer un espectáculo televisivo y mantenía ciertos niveles de dignidad y de ética, Nieves Herrero fue defenestrada al ostracismo televisivo y no volvió a levantar cabeza. Hizo un show televisivo en la morgue donde reposaban los cuerpos de las 3 niñas de Alcasser. Fue bochornoso, patético y denigrante, pero obtuvo un share más que aceptable en una A3 que necesitaba un bombazo para sobresalir del pozo en el que estaba metida. Las críticas fueron atroces, pero allí estaba la señora Herrero empeñada en convencernos de que lo que hacía allí era informar, y nada más lejos de la realidad, lo que hacía era preguntar a sus familiares que como se sentían, como si no lo supiéramos ya. Eso no es información, es morbo gratuito.
20 años después las televisiones no escarmientan y siguen poniendo el foco en el dolor ajeno, en la tragedia personal, no en la noticia. Casos como el de Madeleine Mccann, Anabel Segura, Marta del Castillo,... han llenado horas de televisión saltándose a la torera el código deontológico que todo periodista que se precie debe observar.
Con los resultados de los dos informes, el encargado por Ruth Ortiz y el del Ministerio de Interior, en los que aseguran que los huesos encontrados en la finca de Las Quemadillas pertenecen a los niños, al contrario que el informe policial que dictaminó que pertenecían a pequeños roedores, las cadenas de televisión ya han puesto en marcha su maquinaria para dedicar todo el programa a algo que se está investigando. Solo se sabe que los huesos son humanos, no se sabe aún como se cometió el crimen ni tantas otras cosas de lo que hablarán toda la semana en los distintos magacines. Así, Susanna Griso y Ana Rosa Qintana han interrumpido sus vacaciones y se incorporan con carácter de urgencia a sus respectivos programas ya que tienen más callo que los suplentes en cubrir este tipo de tragedias.
Mientras se trabaja en extinguir los salvajes incendios forestales que están asolando nuestra naturaleza, algunos incluso provocados por desaprensivos, y ya no da mucho más de sí la bonita historia de la restauradora improvisada que con buena fé y ánimo de ayudar retocó el "Ecce Homo" del Santuario de Borja, las televisiones tienen delante una historia para llenar espacio en sus programas, aunque sea a costa de la única VERDAD: 2 criaturas inocentes que han sido asesinadas y el dolor y sufrimiento de una madre que ha estado un año luchando por encontrar a sus hijos y que no la van a dejar vivir el duelo en la intimidad.
Todo sea por la audiencia y por la cuenta de resultados de las cadenas.
Ójala me equivoque y el tratamiento informativo que se dé a esta noticia sea con el rigor y el respeto que los 2 niños y la familia Ortiz se merecen.
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lunes, 27 de agosto de 2012
jueves, 2 de agosto de 2012
FRAGILES
Hoy arranca una nueva serie para amenizar las noches de los jueves en Telecinco: FRÁGILES
Cuando los responsables de programación de una cadena decide rescatar de un cajón polvoriento un producto para estrenarlo en plena canícula, demuestra la poca confianza que tienen en su éxito. Pensarán que un triste dígito de share es mejor que lo luzca en la época de menos consumo televisivo.
Y aún no ha acabado el primer episodio y pienso que no se han equivocado. No puede ser más mala, no hay por donde cogerla.
Santi Millán, cada vez más encasillado en el mismo papel de ligón tierno y gamberro, tio enrolladete y campechano, se mete en la piel de fisioterapeuta milagroso, aunque más bien parece mitad psicólogo, mitad Dios. Por su consulta pasan personas de todo tipo para ser salvadas por el mago, cada una con su historia personal. Todas las historias típicas y tópicas que ya las hemos visto en infinidad de ocasiones.
Una paralítica por un accidente que en el primer masaje que le da Millán ya empieza a mover un pie. La enferma, interpretada por Elia Galera, antes del accidente le puso los cuernos a su marido, por lo que éste no quiere que se cure para retenerla, y está claro que conseguirá andar como Lázaro y se enrollará con el fisioterapeuta.
Una empleada de una biblioteca que tiene pánico al contacto físico, no se deja tocar por nadie, interpretada por la otrora Bea de "Yo soy Bea", Ruth Núñez, que acabará enamorada de el estudiante que la pidió un libro en su trabajo, una vez curada por el genio del fisioterapeuta.
Un chico que tiene una enfermedad en una mano, que nunca se ha dado con su mal, pero el enrollado de Santi en 3 minutos lo ha descubierto y cuando lo cure, sus tiranos padres se darán cuenta que su hijo tenía razón. En fín, una sandez de serie que no se si va a aguantar todo el verano en la parrilla.
Esta serie pone de manifiesto que los buenos guionistas de este país son buenísimos, pero son muy pocos. La mayoría están escasos de imaginación y de creatividad, hacen que muchas series se parezcan entre sí y parezca que ya las hemos visto antes. Las mismas historias, los mismos personajes vacíos y previsibles, se sabe lo que van a decir antes de que abran la boca, el mismo pasteleo sentimentaloide de las tramas. Qué poco arriesgan y qué basura les sale luego. Parece mentira que tras la entrada dedicada a la serie de los años 80' "Segunda enseñanza", que todavía muchos recordamos, estrenen hoy ésta, que en septiembre solo la recordará Santi Millán y alguno más. Telecinco cuando acierta con un producto lo puede estirar hasta la saciedad, pero la mayoría son de usar y tirar, como por ejemplo, "Frágiles".
Este blog se va a tomar unas merecidas vacaciones televisivas pero promete volver a finales de agosto con energías renovadas para analizar la televisión actual y recordar la televisión del pasado. Feliz verano a todos los lectores, que cada día son más. Hasta la vuelta.
Cuando los responsables de programación de una cadena decide rescatar de un cajón polvoriento un producto para estrenarlo en plena canícula, demuestra la poca confianza que tienen en su éxito. Pensarán que un triste dígito de share es mejor que lo luzca en la época de menos consumo televisivo.
Y aún no ha acabado el primer episodio y pienso que no se han equivocado. No puede ser más mala, no hay por donde cogerla.
Santi Millán, cada vez más encasillado en el mismo papel de ligón tierno y gamberro, tio enrolladete y campechano, se mete en la piel de fisioterapeuta milagroso, aunque más bien parece mitad psicólogo, mitad Dios. Por su consulta pasan personas de todo tipo para ser salvadas por el mago, cada una con su historia personal. Todas las historias típicas y tópicas que ya las hemos visto en infinidad de ocasiones.
Una paralítica por un accidente que en el primer masaje que le da Millán ya empieza a mover un pie. La enferma, interpretada por Elia Galera, antes del accidente le puso los cuernos a su marido, por lo que éste no quiere que se cure para retenerla, y está claro que conseguirá andar como Lázaro y se enrollará con el fisioterapeuta.
Una empleada de una biblioteca que tiene pánico al contacto físico, no se deja tocar por nadie, interpretada por la otrora Bea de "Yo soy Bea", Ruth Núñez, que acabará enamorada de el estudiante que la pidió un libro en su trabajo, una vez curada por el genio del fisioterapeuta.
Un chico que tiene una enfermedad en una mano, que nunca se ha dado con su mal, pero el enrollado de Santi en 3 minutos lo ha descubierto y cuando lo cure, sus tiranos padres se darán cuenta que su hijo tenía razón. En fín, una sandez de serie que no se si va a aguantar todo el verano en la parrilla.
Esta serie pone de manifiesto que los buenos guionistas de este país son buenísimos, pero son muy pocos. La mayoría están escasos de imaginación y de creatividad, hacen que muchas series se parezcan entre sí y parezca que ya las hemos visto antes. Las mismas historias, los mismos personajes vacíos y previsibles, se sabe lo que van a decir antes de que abran la boca, el mismo pasteleo sentimentaloide de las tramas. Qué poco arriesgan y qué basura les sale luego. Parece mentira que tras la entrada dedicada a la serie de los años 80' "Segunda enseñanza", que todavía muchos recordamos, estrenen hoy ésta, que en septiembre solo la recordará Santi Millán y alguno más. Telecinco cuando acierta con un producto lo puede estirar hasta la saciedad, pero la mayoría son de usar y tirar, como por ejemplo, "Frágiles".
Este blog se va a tomar unas merecidas vacaciones televisivas pero promete volver a finales de agosto con energías renovadas para analizar la televisión actual y recordar la televisión del pasado. Feliz verano a todos los lectores, que cada día son más. Hasta la vuelta.
miércoles, 1 de agosto de 2012
TELENOSTALGIA: SEGUNDA ENSEÑANZA
Después del arrollador éxito de "Anillos de oro", (ENLACE DE LA ENTRADA) ya comentado en este blog, Ana Diosdado y Pedro Masó se volvieron a unir para hablar del mundo de la enseñanza con la serie "SEGUNDA ENSEÑANZA".
La serie, escrita por la gran Ana Diosdado, también fue protagonizada por ella y encarnaba a Pilar Beltrán, una profesora de historia, madre soltera, que decidió abandonar Madrid junto a su madre e hija para vivir en una provincia más pequeña, que creo recordar que fue Oviedo.
La acidez innata de la Diosdado estaba presente en este guión, que aunque no tuvo tanto éxito como "Anillos de Oro" en España, en EEUU fue considerada como una de las 10 mejores series del año.
En sus 13 capítulos autoconclusivos se trataron diversas problemáticas relacionadas con el mundo de la educación y de la enseñanza. Se trató por primera vez el acoso infantil, hoy llamado bullying, el lesbianismo en la adolescencia, el suicidio, tramas duras, otras más amables pero todas tratadas con el sumo gusto y delicadeza que derrocha la pluma de Ana Diosdado.
En ella, también salía a relucir la difícil relación que mantenía la profesora con su díscola hija, aspirante a modelo, que interpretaba Cristina Marsillach, y con su impertinente madre que bordaba la gran Mª Luisa Ponte.
Quizá no llegó a la cumbre que tocó "Anillos de oro" porque tenía un punto sórdido ya que la profesora Diosdado-Beltrán tenía ciertos problemas con la bebida, aunque también conoció al director del centro, Jandro, interpretado por el gran Juan Diego, que aunque tuvo al principio una relación difícil con él, más tarde fue quien le enseñó el sentido de la vida.
En personajes episódicos vimos a casi debutantes que luego se convirtieron en grandes estrellas del cine y del teatro: Jorge Sanz, Maribel Verdú, Aitana Sánchez Gijón, Javier Bardem y un largo etcétera, además de veteranos de la talla de Encarna Paso y Héctor Alterio.
Una gran serie, que aún hoy conservaría vigencia por tratar temas tan universales bajo el prisma de la dramatuga y actriz Ana Diosdado.
La serie, escrita por la gran Ana Diosdado, también fue protagonizada por ella y encarnaba a Pilar Beltrán, una profesora de historia, madre soltera, que decidió abandonar Madrid junto a su madre e hija para vivir en una provincia más pequeña, que creo recordar que fue Oviedo.
La acidez innata de la Diosdado estaba presente en este guión, que aunque no tuvo tanto éxito como "Anillos de Oro" en España, en EEUU fue considerada como una de las 10 mejores series del año.
En sus 13 capítulos autoconclusivos se trataron diversas problemáticas relacionadas con el mundo de la educación y de la enseñanza. Se trató por primera vez el acoso infantil, hoy llamado bullying, el lesbianismo en la adolescencia, el suicidio, tramas duras, otras más amables pero todas tratadas con el sumo gusto y delicadeza que derrocha la pluma de Ana Diosdado.
En ella, también salía a relucir la difícil relación que mantenía la profesora con su díscola hija, aspirante a modelo, que interpretaba Cristina Marsillach, y con su impertinente madre que bordaba la gran Mª Luisa Ponte.
Quizá no llegó a la cumbre que tocó "Anillos de oro" porque tenía un punto sórdido ya que la profesora Diosdado-Beltrán tenía ciertos problemas con la bebida, aunque también conoció al director del centro, Jandro, interpretado por el gran Juan Diego, que aunque tuvo al principio una relación difícil con él, más tarde fue quien le enseñó el sentido de la vida.
En personajes episódicos vimos a casi debutantes que luego se convirtieron en grandes estrellas del cine y del teatro: Jorge Sanz, Maribel Verdú, Aitana Sánchez Gijón, Javier Bardem y un largo etcétera, además de veteranos de la talla de Encarna Paso y Héctor Alterio.
Una gran serie, que aún hoy conservaría vigencia por tratar temas tan universales bajo el prisma de la dramatuga y actriz Ana Diosdado.
lunes, 23 de julio de 2012
JOSÉ LUIS URIBARRI (1936-2012)
Hoy se ha ido un maestro de la televisión, el artífice de la televisión musical de este país y, por supuesto, la voz eterna y la sabiduría del Festival de Eurovisión: José Luis Uribarri.
Inexorablemente, su imagen y su voz siempre estará vinculado al Festival de Eurovisión, al que prestó su locución nada más y nada menos que 19 veces, hecho que le convirtió en el narrador que más veces ha retransmitido el eurofestival y, como no, el que más acertaba los votos que emitía cada país.
Sus comienzos en la radio hicieron que amara la música por encima de todas las cosas, de hecho fue el que aproximó a una España, cuna de la copla y del pasodoble, los sonidos del pop y del rock. El programa "Aplauso", que dirigió durante 5 años en la televisión pública, fue un referente musical en la época.
Profesional como la copa de un pino, nunca fue un busto parlante, puso toda su sabiduría y su amor por la música y su trabajo al servicio de los telespectadores.
Querido por sus compañeros y por los artistas, a los que tanto ayudó en los difíciles comienzos, ahora lloran su pérdida, pero seguro que estará escuchando a Nino Bravo, Cecilia, Tino Casal, Antonio Vega, Enrique Urquijo,.....y a todos los dará "Twelve points". DEP
Inexorablemente, su imagen y su voz siempre estará vinculado al Festival de Eurovisión, al que prestó su locución nada más y nada menos que 19 veces, hecho que le convirtió en el narrador que más veces ha retransmitido el eurofestival y, como no, el que más acertaba los votos que emitía cada país.
Sus comienzos en la radio hicieron que amara la música por encima de todas las cosas, de hecho fue el que aproximó a una España, cuna de la copla y del pasodoble, los sonidos del pop y del rock. El programa "Aplauso", que dirigió durante 5 años en la televisión pública, fue un referente musical en la época.
Profesional como la copa de un pino, nunca fue un busto parlante, puso toda su sabiduría y su amor por la música y su trabajo al servicio de los telespectadores.
Querido por sus compañeros y por los artistas, a los que tanto ayudó en los difíciles comienzos, ahora lloran su pérdida, pero seguro que estará escuchando a Nino Bravo, Cecilia, Tino Casal, Antonio Vega, Enrique Urquijo,.....y a todos los dará "Twelve points". DEP
miércoles, 11 de julio de 2012
TODO EL MUNDO ES BUENO
El engendro y nido de frikis que han creado al alimón Telecinco y La Competencia, como no podía ser de otra forma, llega a su fín y demuestra que no Todo el mundo es bueno.
Las razones de este final anticipado son variadas e infinitas, por lo que para no alargarme demasiado, me detendré en 3 de ellas pero, a mi juicio, muy de peso.
En primer lugar, su bochornoso formato, que no ha convencido a nadie. Los descartes de uno de su programa estrella, TSQV, han desfilado para dar la nota en este programilla que se podría encuadrar perfectamente en lo que llamamos Telebasura, pocos programas encajarían tan bien en esa definición. No puedo destacar actuaciones porque, al cuidar mi salud mental, no lo he seguido lo suficiente, sino lo justo para redactar esta entrada.
Otra razón de peso de este fiasco, pero no tan de peso como la razón siguiente, es su presentador. Si Corbacho fue brillante como maestro de ceremonias en los Premios Goya y como creador y actor de la compañía teatral La Cubana y el programa de televisión Homo Zapping, por poner algunos ejemplos, como presentador de este programilla ha sido mediocre, soso, aburrido, ramplón, amén de una ausencia absoluta de química con la co-presentadora.
Sin lugar a dudas, la química o el feeling entre los copresentadores de un programa es fundamental y supone un alto porcentaje del éxito o fracaso del mismo.
Y también, sin lugar a dudas, la razón de más peso de este estrepitoso fracaso televisivo lleva un nombre propio: Pilar Rubio.
Si usted quiere que un programa fracase y pase a mejor vida después de las 3 primeras emisiones, ponga a Pilar Rubio de presentadora. No estoy hablando de gafes o mal fario, sino de mediocridad en las labores de conducción de programas. Si fue capaz de cargarse un formato tan consolidado como Operación Triunfo, o MQB, como no va a cargarse de forma anticipada un formato tan rancio y nacido para perder. La gran Julia Otero se benefició indirectamente superándolo en share, incluso entrevistando a Pedro Ruiz.
No me cansaré de repetir, que Pilar Rubio fue altamente eficaz como reportera en el extinto SLQH, pero para presentar un programa en prime time se necesita algo más que cierta telegenia. El resto de aptitudes brillan por su ausencia en Pilar Rubio, y luego pasa factura. El programa se cae.
La falta de talento de Pilar Rubio para presentar un programa ya lo denuncié en la crítica que hice a la última edición de OT. PINCHA AQUI (CRITICA OT)
3 emisiones han sido suficientes para esta crónica de una muerte anunciada, se seguirán emitiendo los ya grabados en las horas intempestivas del late night, y es que.....TODO EL MUNDO NO ES BUENO
Las razones de este final anticipado son variadas e infinitas, por lo que para no alargarme demasiado, me detendré en 3 de ellas pero, a mi juicio, muy de peso.
En primer lugar, su bochornoso formato, que no ha convencido a nadie. Los descartes de uno de su programa estrella, TSQV, han desfilado para dar la nota en este programilla que se podría encuadrar perfectamente en lo que llamamos Telebasura, pocos programas encajarían tan bien en esa definición. No puedo destacar actuaciones porque, al cuidar mi salud mental, no lo he seguido lo suficiente, sino lo justo para redactar esta entrada.
Otra razón de peso de este fiasco, pero no tan de peso como la razón siguiente, es su presentador. Si Corbacho fue brillante como maestro de ceremonias en los Premios Goya y como creador y actor de la compañía teatral La Cubana y el programa de televisión Homo Zapping, por poner algunos ejemplos, como presentador de este programilla ha sido mediocre, soso, aburrido, ramplón, amén de una ausencia absoluta de química con la co-presentadora.
Sin lugar a dudas, la química o el feeling entre los copresentadores de un programa es fundamental y supone un alto porcentaje del éxito o fracaso del mismo.
Y también, sin lugar a dudas, la razón de más peso de este estrepitoso fracaso televisivo lleva un nombre propio: Pilar Rubio.
Si usted quiere que un programa fracase y pase a mejor vida después de las 3 primeras emisiones, ponga a Pilar Rubio de presentadora. No estoy hablando de gafes o mal fario, sino de mediocridad en las labores de conducción de programas. Si fue capaz de cargarse un formato tan consolidado como Operación Triunfo, o MQB, como no va a cargarse de forma anticipada un formato tan rancio y nacido para perder. La gran Julia Otero se benefició indirectamente superándolo en share, incluso entrevistando a Pedro Ruiz.
No me cansaré de repetir, que Pilar Rubio fue altamente eficaz como reportera en el extinto SLQH, pero para presentar un programa en prime time se necesita algo más que cierta telegenia. El resto de aptitudes brillan por su ausencia en Pilar Rubio, y luego pasa factura. El programa se cae.
La falta de talento de Pilar Rubio para presentar un programa ya lo denuncié en la crítica que hice a la última edición de OT. PINCHA AQUI (CRITICA OT)
3 emisiones han sido suficientes para esta crónica de una muerte anunciada, se seguirán emitiendo los ya grabados en las horas intempestivas del late night, y es que.....TODO EL MUNDO NO ES BUENO
lunes, 2 de julio de 2012
EUROCOPA 2012
Hoy España se ha levantado más contenta y feliz, ya era hora. Hemos revalidado el título, seguimos siendo campeones de Europa: Eurocopa 2012.
Mi pasión futbolísitica solo se manifiesta con las dos grandes citas internacionales y con la selección española, por lo que no voy a hacer un análisis pormenorizado de la calidad del juego que nos han ofrecido las distintas selecciones, sino que me voy a centrar en otros aspectos, como por ejemplo, y no podía ser de otra forma, el tratamiento televisivo que ha recibido esta gran cita deportiva, y que ha sido capaz de paralizar e ilusionar a este país.
Pero la verdad es que de este tema poco se puede comentar, se puede resumir en dos palabras: IM -PECABLES. Mediaset España ha estado a la altura del evento deportivo y ha realizado un trabajo que roza la perfección, sin fisuras, y con un despliegue humano y técnico impresionante. Han estado en todos los puntos de interés para que los espectadores no pierdan detalle de todo cuanto ha ocurrido en esta cita deportiva que reunió en la final ante la señal de T5 casi a 9 de cada 10 personas de los que veían la tele en ese momento. Ha sido el partido más visto de la historia. Además de las pasiones que levanta la selección por sí sola, hay que valorar cómo han sabido transmitir y contagiar la ilusión y la emoción este equipo, que desde Polonia, Ukrania o el plató, han comentado y han vivido cada proeza y cada gesto de esta irrepetible y única selección.
Se merece un aplauso absolutamente todo este equipo capitaneado por Sara Carbonero, Paco González, Manu Carreño, Fernando Morientes, Nico Abad y Juanma Castaño. Un equipo joven y dinámico, compacto, con gran experiencia en cubrir este tipo de actos pero nunca exentos de dificultad, son muchas horas de directo, y aún así los fallos han brillado por su ausencia. Por lo que quiero romper una lanza en favor de Sara Carbonero, que ha sido injustamente machacada desde las redes sociales por algún lapsus que ha tenido en las retransmisiones, como si los demás no se hubiesen equivocado nunca, pero claro, los demás no son novia de Iker Casillas, razón ésta última del machaque constante que ha sufrido la Carbonero, pero afortunadamente no le ha afectado demasiado. En este país hay cosas que no te perdonan: la belleza, el éxito profesional, y el amor correspondido por alguien muy deseado. Esas tres circunstancias se dan en la persona de Sara Carbonero.
Esta relación familiar que hemos visto en el equipo de Mediaset también la hemos visto en los miembros de la selección española. Al igual que en el pasado Mundial y en la Eurocopa del 2008, hay algo que emociona a la afición y hace que se movilice y no piense en otra cosa que en la victoria de la selección: es la unión y la amistad que se respira entre estos chicos tanto dentro del campo como fuera de él. Su sencillez, sus gestos, y por supuesto, la compenetración que hay en el terreno de juego, hace que España entera los quiera, los apoye, los anime, y lo que es más difícil, que España se una con un solo color, el rojo.
Fuentealbilla, Móstoles, Fuenlabrada, Camas, son algunos de los pueblos que han visto nacer a estos héroes, y que ahora, convertidos en estrellas, los siguen viendo como uno más, cuando pasean por sus calles y van para descansar y ver a sus familias y amigos de la infancia.
Gracias a la victoria y a los cuatro goles que encajó la selección italiana, hoy España es un poco más feliz. No se habla de otra cosa, pero desgraciadamente la moneda tiene dos caras. Mientras que los informativos se inundan de la marea roja, apenas hay tiempo para dedicar unos minutos a los incendios que están asolando Valencia. Mariano Rajoy no se perdió el partido de la final en Kiev, quizás hacía más falta en Valencia, pero claro, ¿desde cuando un presidente del Gobierno está donde más se le necesita? Si hubiera ido a solidarizarse con los valencianos y a conocer de primera mano la magnitud de esta catástrofe habría sentado un precedente coherente y lógico, pero la misión de un presidente del Gobierno es no perderse una final. Además, fuera de la campaña electoral, es más rentable políticamente la foto con los chicos de la selección que con las víctimas de un devastador incendio. Si estuviéramos en campaña vendería más una foto solidaria que una festiva.
Aproximadamente un millón de personas se han dado cita desde Moncloa hasta Cibeles para ver a la selección de cerca, la Gran Vía ha tenido un tute importante 2 días después del desfile del Orgullo Gay, pero España necesita una inyección de alegría, ilusión y optimismo, y merece la pena. Me quedaría con la imagen de Álvaro, el hijo de Vicente del Bosque, que era la viva imagen de la felicidad admirando a sus ídolos.
Es una magnífica selección, que espero que nos siga ilusionando mucho más tiempo, y Mediaset España es un gran equipo que ha sabido captar todos los matices y contagiarnos esa emoción y esa pasión por LA ROJA.
Unos días en los que España ha sido más feliz y ha derrochado alegría por los cuatro costados sacando las banderas de España para ondearlas al aire sin complejos y sin temor a que te tachen con términos tan trasnochados como "patriota" o "facha", simplemente exhibiendo con orgullo el hecho de ser español. "....soy español, español, español......"
ME PODEIS SEGUIR EN www.exclusivadigital.com
Mi pasión futbolísitica solo se manifiesta con las dos grandes citas internacionales y con la selección española, por lo que no voy a hacer un análisis pormenorizado de la calidad del juego que nos han ofrecido las distintas selecciones, sino que me voy a centrar en otros aspectos, como por ejemplo, y no podía ser de otra forma, el tratamiento televisivo que ha recibido esta gran cita deportiva, y que ha sido capaz de paralizar e ilusionar a este país.
Pero la verdad es que de este tema poco se puede comentar, se puede resumir en dos palabras: IM -PECABLES. Mediaset España ha estado a la altura del evento deportivo y ha realizado un trabajo que roza la perfección, sin fisuras, y con un despliegue humano y técnico impresionante. Han estado en todos los puntos de interés para que los espectadores no pierdan detalle de todo cuanto ha ocurrido en esta cita deportiva que reunió en la final ante la señal de T5 casi a 9 de cada 10 personas de los que veían la tele en ese momento. Ha sido el partido más visto de la historia. Además de las pasiones que levanta la selección por sí sola, hay que valorar cómo han sabido transmitir y contagiar la ilusión y la emoción este equipo, que desde Polonia, Ukrania o el plató, han comentado y han vivido cada proeza y cada gesto de esta irrepetible y única selección.
Se merece un aplauso absolutamente todo este equipo capitaneado por Sara Carbonero, Paco González, Manu Carreño, Fernando Morientes, Nico Abad y Juanma Castaño. Un equipo joven y dinámico, compacto, con gran experiencia en cubrir este tipo de actos pero nunca exentos de dificultad, son muchas horas de directo, y aún así los fallos han brillado por su ausencia. Por lo que quiero romper una lanza en favor de Sara Carbonero, que ha sido injustamente machacada desde las redes sociales por algún lapsus que ha tenido en las retransmisiones, como si los demás no se hubiesen equivocado nunca, pero claro, los demás no son novia de Iker Casillas, razón ésta última del machaque constante que ha sufrido la Carbonero, pero afortunadamente no le ha afectado demasiado. En este país hay cosas que no te perdonan: la belleza, el éxito profesional, y el amor correspondido por alguien muy deseado. Esas tres circunstancias se dan en la persona de Sara Carbonero.
Esta relación familiar que hemos visto en el equipo de Mediaset también la hemos visto en los miembros de la selección española. Al igual que en el pasado Mundial y en la Eurocopa del 2008, hay algo que emociona a la afición y hace que se movilice y no piense en otra cosa que en la victoria de la selección: es la unión y la amistad que se respira entre estos chicos tanto dentro del campo como fuera de él. Su sencillez, sus gestos, y por supuesto, la compenetración que hay en el terreno de juego, hace que España entera los quiera, los apoye, los anime, y lo que es más difícil, que España se una con un solo color, el rojo.
Fuentealbilla, Móstoles, Fuenlabrada, Camas, son algunos de los pueblos que han visto nacer a estos héroes, y que ahora, convertidos en estrellas, los siguen viendo como uno más, cuando pasean por sus calles y van para descansar y ver a sus familias y amigos de la infancia.
Gracias a la victoria y a los cuatro goles que encajó la selección italiana, hoy España es un poco más feliz. No se habla de otra cosa, pero desgraciadamente la moneda tiene dos caras. Mientras que los informativos se inundan de la marea roja, apenas hay tiempo para dedicar unos minutos a los incendios que están asolando Valencia. Mariano Rajoy no se perdió el partido de la final en Kiev, quizás hacía más falta en Valencia, pero claro, ¿desde cuando un presidente del Gobierno está donde más se le necesita? Si hubiera ido a solidarizarse con los valencianos y a conocer de primera mano la magnitud de esta catástrofe habría sentado un precedente coherente y lógico, pero la misión de un presidente del Gobierno es no perderse una final. Además, fuera de la campaña electoral, es más rentable políticamente la foto con los chicos de la selección que con las víctimas de un devastador incendio. Si estuviéramos en campaña vendería más una foto solidaria que una festiva.
Aproximadamente un millón de personas se han dado cita desde Moncloa hasta Cibeles para ver a la selección de cerca, la Gran Vía ha tenido un tute importante 2 días después del desfile del Orgullo Gay, pero España necesita una inyección de alegría, ilusión y optimismo, y merece la pena. Me quedaría con la imagen de Álvaro, el hijo de Vicente del Bosque, que era la viva imagen de la felicidad admirando a sus ídolos.
Es una magnífica selección, que espero que nos siga ilusionando mucho más tiempo, y Mediaset España es un gran equipo que ha sabido captar todos los matices y contagiarnos esa emoción y esa pasión por LA ROJA.
Unos días en los que España ha sido más feliz y ha derrochado alegría por los cuatro costados sacando las banderas de España para ondearlas al aire sin complejos y sin temor a que te tachen con términos tan trasnochados como "patriota" o "facha", simplemente exhibiendo con orgullo el hecho de ser español. "....soy español, español, español......"
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martes, 26 de junio de 2012
TELENOSTALGIA: TREINTA Y TANTOS
Antes de Juego de Tronos, Gossip Girl, Glee,... en América producían grandes series para disfrutar en abierto. Una de ellas era Treinta y tantos.
Treinta y tantos contaba la historia y las peripecias de un grupo de amigos que rondaban la treintena, todos ellos profesionales de éxito, de vida acomodada pero con un toque bohemio. Vamos, eran el espejo en que nos queríamos convertir todos en un futuro, para algunos más lejanos que para otros. Los protagonistas masculinos eran ejecutivos de una agencia de publicidad, supongo que en 1987, año en que se emitió esta serie por TVE, hubo más solicitudes de matrícula en Publicidad que en toda la historia de Ciencias de la Información. Veíamos como pensaban una campaña mientras jugaban al baloncesto en el despacho, lo que ahora se llama brain storm. Otro amigo de la panda, el soltero ligón, independiente y moderno, era profesor universitario. La mujer de uno de los creativos publicitarios era editora de libros infantiles pero en la época en que las mujeres no podían crecer profesionalmente para dedicarse más de lleno a la maternidad.
En fin, eran historias de gente corriente, aunque luego nos dimos cuenta de que no eran tan corrientes.
Sus amores, sus desamores, su amistad, el sexo, sus miedos, sus miserias, sus relaciones familiares, sus historias cruzadas, la enfermedad, la muerte, en definitiva, la vida. Temas universales tratados con sutileza, humor y dulzura, ya que en la actualidad podría parecer un poco pastel la forma en que la serie contaba las historias. Pero mereció la pena seguirla y, creo, recordarla. La música de la cabecera era buenísima.
Treinta y tantos contaba la historia y las peripecias de un grupo de amigos que rondaban la treintena, todos ellos profesionales de éxito, de vida acomodada pero con un toque bohemio. Vamos, eran el espejo en que nos queríamos convertir todos en un futuro, para algunos más lejanos que para otros. Los protagonistas masculinos eran ejecutivos de una agencia de publicidad, supongo que en 1987, año en que se emitió esta serie por TVE, hubo más solicitudes de matrícula en Publicidad que en toda la historia de Ciencias de la Información. Veíamos como pensaban una campaña mientras jugaban al baloncesto en el despacho, lo que ahora se llama brain storm. Otro amigo de la panda, el soltero ligón, independiente y moderno, era profesor universitario. La mujer de uno de los creativos publicitarios era editora de libros infantiles pero en la época en que las mujeres no podían crecer profesionalmente para dedicarse más de lleno a la maternidad.
En fin, eran historias de gente corriente, aunque luego nos dimos cuenta de que no eran tan corrientes.
Sus amores, sus desamores, su amistad, el sexo, sus miedos, sus miserias, sus relaciones familiares, sus historias cruzadas, la enfermedad, la muerte, en definitiva, la vida. Temas universales tratados con sutileza, humor y dulzura, ya que en la actualidad podría parecer un poco pastel la forma en que la serie contaba las historias. Pero mereció la pena seguirla y, creo, recordarla. La música de la cabecera era buenísima.
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